ES

Es, tu piel de seda
el verso último que queda
cuando ahítos de placer
esperamos a que amanezca.
Es, tu entrada misma
el rayo de sol que asoma
cuando enchido de amor
percibo tu dulce aroma.
Es poema y es verdad
cada espacio  recorrido
Es belleza de mujer madura
Tu esencia vital,  tu único latido.
Es fuerza de marea viva, es agua clara de manantial.
Es rugido de tormenta,  es pan que me alimenta.
Es sentido en esta absurda vida.
Es pregunta y es porqué. 
Es respuesta a este vacío.
Es mi único motivo.

ANA FERNÁNDEZ DÍAZ

LA HORA DEL SUEÑO

Llega la hora del sueño,
atraviesa el silencio un recuerdo,
se detiene ante mi y lo arrullo en mi seno;
lo miro de frente.
Quiero atraparlo y se va lentamente;
un olor, un sabor, un instante vivido.
Evoca mi mente también un sonido
una voz que me llama insistente.
Me despierto en estado semiinconsciente.
Ya no está, ya se ha ido.
Sigo en vigilia esperando el siguiente.

Ana Fernández Díaz

MI LUGAR EN EL MUNDO

Esta mañana, una conocida red social, me recuerda esta foto.

Recordar ese paseo al solecito, se me antoja hoy doloroso; poder recorrer el empedrado de esa universidad Laboral, que es un espacio maravilloso, caminar libre, todo lo que ese día disfruté, pero sin saber que tres años después no iba a poder ni salir a la calle.

Echo de menos ese lugar y otros tantos de esta maravillosa ciudad; mi trabajo, mis clientas, mis vecinos, mi playa.

Volveré, a todo ello, volveré aunque ya no sea la misma.

MI LUGAR EN EL MUNDO

Hace tres años hacía sol en Gijón y era fin de semana

un día cualquiera de Abril que hoy parece imposible

pasear y dejar que la luz ilumine mi cara

deambular por espacios abiertos disfrutando mis pasos

añorar un recuerdo que fue y está grabado en mi alma

ese espacio, ese tiempo, el lugar, el sentir, la mirada,

la foto, el lugar, esa luz…

La nostalgia.

ANA FERNÁNDEZ DÍAZ

EL JODIDO NÚMERO PRIMO

Yo soy el centro de todo

no un vértice al que llegar cuando ya no tienes otro camino que andar.

Yo soy el plano sobre el que transitar

plagado de puntos en línea hacia la eternidad.

Yo soy la raya del medio, a veces continua y a veces salteada.

Soy conjunto de blancos y negros, pero todos muy claros.

Soy infinita en afectos, en miedos y en sueños.

Y por una fracción de segundo, soñé que era par.

Fue solo un sueño.

Era prima.

Ana Fernández

PARA MI TRIANA

A ti, que me miras de frente, nunca te he escrito un poema
y es tiempo de decirte con letras
que adoro tu sonrisa fresca,
la suavidad de tu piel, tu curiosa mirada,
tu arrojo en la oscuridad de un quebranto;
tus certezas, que son leyes no escritas,
la implicación que derrochas con las causas perdidas.
Esa ternura unas veces, esa furia que sacas ante la injusticia;
la independencia de ideas.
El hilo de acero que une tus lazos de afecto.
Tu hacer responsable, la pasión por la vida,
tu entrega, el enojo, la ira.
La capacidad de perdón y
tu fortaleza.
Pensaba que no encontraría las palabras para escribirte un poema,a ti que me miras desde el espejo, con la tristeza en los ojos pero el corazón sereno;no te olvides que el amor más grande, es el que sale de dentro y tú, dentro, eres ese alma hermosa que te dijo un poeta, alma de niña y corazón de fuego.

ALGUIEN QUE ME DIGA

Alguien que me diga, cómo se cierra una herida

que me explique cómo parar el chorro de tinta

empapando el papel y la vida;

una mano tendida que sepa cómo encontrar la salida

a este pozo de locura en que estoy hundida,

una puerta, ventana, escalera,

que me saque del mal que me aqueja

y que deje entrar aire

a estos pulmones sin sangre,

a este pecho aplastado,

a esta boca vacía;

alguien que me diga que sigo con vida.

Ana Fernández Díaz

AL FINAL, EL COMIENZO

Cuando las ganas de amarte estallan

Es Justo después de hacerte el amor Cuando los cuerpos se entrelazan
Cuando los labios se entreabren
Cuando los ojos brillan húmedos
Cuando los brazos buscan Es
Justo después de hacerte el amor
Cuando sobran las palabras
Cuando han hablado los cuerpos
Cuando queda todo por decir
Cuando buceo en tu mente
Es
Justo después de hacerte el amor
Cuando la alegría termina de empañar los ojos
Cuando la ternura estalla incontenible
Cuando las pieles quieren sellar su vínculo eterno
Cuando las caricias habitan tu piel
Es
Justo después de hacerte el amor
Entonces, es el momento de las almas, Amor.

Después de hacerte el amor

cuando la furia de nuestra marea , baja Cuando aplacamos el hambre del otro, en ese momento en que el calor es un manto tierno, ahí es cuando empiezo a amarte. Cuando desnudos hasta de piel nos miramos y vistes mi cuerpo de caricias tiernas de susurros, de palabras inmensas. Ahí cuando el sudor se queda seco de nuevo y cerrando los ojos los abrazamos, en ese momento de magia, es cuando más nos amamos, despojados de todo, callados, ahí somos los dos por igual, seres ávidos del amor que otros no supieron darnos. Y en ese momento sé que te amo.

ANA FERNÁNDEZ DÍAZ & Co.

FUE

Y fue, la playa y la arena, que se escapa entre los dedos de quien quiera cogerla.

Fue la estufa que caldea una estancia y fue la escarcha.

Fue también el pudor unas veces, y la más sinvergüenza.

Fue la risa y el llanto, fue pasión y apatía, alegría y lamento, la decisión y la duda, el placer y el tormento.

Todas ellas fue ella. Completa, imperfecta. Creativa, abierta.

Mil mujeres en ella y con ella, mil una.

ANA FERNÁNDEZ DÍAZ