LA HORA DEL SUEÑO

Llega la hora del sueño,
atraviesa el silencio un recuerdo,
se detiene ante mi y lo arrullo en mi seno;
lo miro de frente.
Quiero atraparlo y se va lentamente;
un olor, un sabor, un instante vivido.
Evoca mi mente también un sonido
una voz que me llama insistente.
Me despierto en estado semiinconsciente.
Ya no está, ya se ha ido.
Sigo en vigilia esperando el siguiente.

Ana Fernández Díaz

LA MIRADA

Esta tarde, a punto hemos estado de decretar el estado de sitio en esta casa. Internet se ha caído y eso, con una adolescente en casa puede suponer una tragedia de dimensiones insospechadas.

El caso es que esta circunstancia, me ha llevado a retomar una lectura que tenía por ahí a medias. Se trata de “La comunicación no verbal” de Flora Davis. Casualmente, el capítulo que tocaba trata sobre el lenguaje de los ojos. De todos es sabido la importancia de las miradas en las relaciones interpersonales, pero llama la atención que también ocurra con algunos animales. Davis alude a algún estudio en el que se observan las reacciones de los primates en algunos experimentos con humanos, cómo estos adoptan unos comportamientos u otros dependiendo de la forma en que el humano les mira; de frente a veces, en las que se muestran iracundos; confiados y tranquilos cuando se presenta ante ellos con los ojos cerrados e incluso mostrando actitud deprimida y triste cuando el humano los mira desde otra habitación desde la que no le pueden ver. Parece ser que son extremadamente sensibles a las miradas. Entre otros muchos estudios, hay uno sobre la dilatación de las pupilas en distintas situaciones, sobre todo en el marco de conversaciones entre jóvenes que no se conocen, otros que se sienten atraídos, o cuando se encuentran ante una figura de autoridad.
Las pupilas se dilatan cuando nos gusta alguien, cuando resolvemos un problema aritmético, cuando vemos algo que nos gusta mucho; pero también cuando escuchamos una pieza musical que nos agrada o probamos una comida deliciosa. La pupila nos delata en múltiples ocasiones y lo que más me sorprende es que afirma la autora que tal vez por eso, las parejas hacen el amor a oscuras para evitar así el único contacto, el visual que es el que más tiende a profundizar en la intimidad sexual. Aquí tengo que discrepar con ella. Si evitamos profundizar en la intimidad, no se puede llamar a eso hacer el amor. No recuerdo haber hecho el amor con la luz apagada; para ser honestos, en este momento no recuerdo ya hacerlo, pero cuando lo he hecho, no ha sido con la luz apagada. ¿Habrá algo más bonito que mirar a los ojos en ese momento en total comunión? Lo dudo. Y pienso que en este tiempo en que habitamos, lo que más se echa de menos es precisamente el contacto visual cercano. Vemos a la gente de lejos, sin profundizar, a veces ocultos tras una mascarilla, sin pararnos a mirar a los ojos fijamente. Las miradas han pasado a ser tan lejanas como las distancias que nos separan.
Espero y deseo que seamos lo bastante inteligentes para aprender mucho de todo esto y también que seamos capaces de volver a mirarnos de cerca, muy de cerca, a los ojos.

MI VIERNES DE POESÍA

Deslízame a tu antojo

por tu sueño despierto,

construiremos un cuento

donde no estemos solos…

Deslízame a tu antojo

por tu sueño despierto,

construiremos un cuento

donde no estemos solos.

Rodeados de vida,

de montañas, de nieve, de arroyos, de bestias.

Nos atrape el entorno con sonidos salvajes

que se mezclen al ocaso

con nuestras dos voces,

susurrando te quieros

mientras nos amamos.

Ana Fernández Díaz

MI VIERNES DE POESÍA

Con el sabor a sal aún en los labios

y el rabioso aroma del mar,

vagaba sin rumbo entre las olas.

Con el sabor a sal aún en los labios

y el rabioso aroma del mar,

vagaba sin rumbo entre las olas.

Buscaba una pieza de su rompecabezas

que encajase en el hueco

de su corazón.

Solo encontró caracolas…

ESCALERA 14

Once de Septiembre

el cielo de tus ojos

adorna la arena

de la escalera catorce…

Once de Septiembre

el cielo de tus ojos

adorna la arena

de la escalera catorce.

La luz ilumina mi espacio

cuando llegas,

vacilante pero entera.

Y el otoño se traduce en nuestro abrazo

cuando tiemblas.

Sin embargo

tras la emoción te encuentro serena.

Y eres tú, estás aquí, llegas,

y cuando te vas

todo TÚ se queda.

GRACIAS A M.J. BERISTAIN

MI VIERNES DE POESÍA

Buscaba una mano firme

y encontró el calor de unos dedos

que tocaban cadenciosos,

poros abiertos al tiempo…

Buscaba una mano firme

y encontró el calor de unos dedos

que tocaban cadenciosos,

poros abiertos al tiempo.

Buscaba unos labios suaves y encontró una boca ansiosa

de otra boca caliente comiéndola a besos.

Buscaba un cuerpo tibio que supiera abrigarla del viento

en el frío del invierno,

y encontró el calor de un hogar contemplando el fuego.

Buscaba un corazón que supiera lo que duelen los años

cuando no tienen dueño

y encontró la alegría y la risa

y la llenó de sueños.

Ana Fernández Díaz

MI VIERNES DE POESÍA

Si amanece nublado

en tu alma desnuda

y el frío te acecha

a través de la bruma…

Si amanece nublado

en tu alma desnuda

y el frío te acecha

a través de la bruma,

toma mi abrazo

y abrígate.

Si por contra hace sol

y los rayos te queman

abrasando sin tregua

tu piel de seda,

yo de pie a tu lado

soy la sombra del árbol.

En cualquier amenaza,

yo acojo tus miedos.

Pero no se te olvide

que ante la tempestad

tú,

sigues siendo mi puerto.

ANA FERNÁNDEZ

MI FARO

Eres mi faro en la noche,

impides que me pierda en la tormenta

cuando azota fuerte el mar

contra la tierra…

Eres mi faro en la noche,

impides que me pierda en la tormenta

cuando azota fuerte el mar

contra la tierra.

Iluminas mis pasos,

evitas el choque de mi pobre barca

contra las piedras.

Y en los días de sol

con el mar en calma

me sirves de otero

para ver la playa.

Siempre majestuoso,

recio, firme.

De noche y de día

tu luz me ilumina.

Ana Fernández Díaz

MI VIERNES DE POESÍA…

El dolor lacerante

se instaló en el lado izquierdo

allí justo donde pensaba

que el latido se encontraba.


FRÍO

El dolor lacerante

se instaló en el lado izquierdo

allí justo donde pensaba

que el latido se encontraba.

Ya no oía su sonido,

ni un murmullo.

En cambio notaba frío,

le quemaba desde dentro

helando sus venas,

tieso, muerto,

sin sentido.

El mismo sonido callado

que habita en los cementerios

no se oye pero está.

Su triste corazón

se había tornado en hielo.

ANA FERNÁNDEZ

MI VIERNES DE POESÍA…

Quien pudiera ser el tallo

de la rosa que me traes…


LA ROSA

Quien pudiera ser el tallo

de la rosa que me traes

para que tus fuertes manos

me cojan por la cintura

y a la vez que me transportan

sentir tus dedos templados

por debajo de la ropa.

ANA FERNÁNDEZ