AGOTADA

Hace ya un tiempo que llevo rumiando esto y hoy por fin consigo sacarlo.
Estoy cansada. Muy cansada.
Cuando yo era pequeña, tener hijos y criarlos era algo instintivo. Había una cosa que se llamaba instinto maternal que te solucionaba la mayoría de los problemas, en parte porque había que sobrevivir y en parte porque hasta que yo tuve unos ocho años en mi casa no había televisión y vamos, Internet ni se había inventado creo yo. Así que engendrar y cuidar se hacia como la madre naturaleza y las vecinas indicaban.
Ahora no.
Bueno en realidad ahora no se muy bien como va, porque, yo ya soy madre, pero os juro que estoy mas perdida que un pulpo en un garaje.
Empezando por el parto, primero que parto natural y en casa, luego epidural e inducido y ahora vuelta  a lo natural.
Primero que si los bebes han de dormir solos, cuando ya los acostumbras resulta que no, que ahora deben dormir con los padres.
Y además de dormir solos debían dormir de lado, pero ya no, ahora boca arriba y con una almohada que tiene un agujero, esto también depende del profesional que te toque.
Primero que si biberón, luego no porque lactancia materna.
Primero que si tienen que tomar mucha leche para tener huesos sanos y fuerte, que no, que ahora la leche es poco menos que veneno.
Primero llegabas a casa, merendaba pan con mantequilla y a hacer los deberes, ahora ya no. La mantequilla ni olerla y ni se le ocurra al profesor poner deberes que le lapidamos.
Primero que hay que apuntar a los niños a muchas actividades para estimularles, que no, que ahora tienen que tener tiempo para aburrirse.
Primero que vacunas para evitar enfermedades y ahora que las vacunas son las que provocan la mayor parte de las alergias.
Primero……y ahora…
Es tal la cantidad de información, ahora de una manera y después de otra, que ser madre o padre se ha convertido en un Master en pedagogía, psicología, medicina, pediatría, con un sentimiento de culpa por no hacer las cosas bien que tengo la terrible sensación de que algo como la maternidad que debe ser maravilloso se esta convirtiendo en una carga muy pesada y para alguien como yo que me he descubierto perfeccionista en exceso, resulta tremendamente frustrante no hacer ni una bien.
Porque lo que ayer era blanco, hoy resulta que es negro y lo que mañana sera azul, el año próximo ya no se ni de que color sera.
Dejenme ser madre sin mas. Porque saberme la responsable de las posibles enfermedades  físicas de mi hija debido a los errores en su alimentación, o las mentales debido a los errores en su desarrollo afectivo o de las intelectuales debido a los errores en su educación  es una carga demasiado pesada. Lo hago lo mejor que se pero a veces solo se que no se nada….
Agotada