LOS MONOS TAMBIEN LA SUFREN

Pues parece ser que sí, que existe y ha llegado a mi vida. Ya me lo había advertido una amiga hace un tiempo, cuando me compré los patines y empecé a hacer locuras.
La tan manida “crisis de los cuarenta”, que todavía no los tengo, pero la muy cabrona es como la gripe que llega sin avisar, ha aparecido.
Y como mi cabeza normalmente no suele parar de dar vueltas, pues ahora en grado sumo.
Eso quiere decir, que todo lo que antes era cómodo, tranquilo, sereno, ahora es aburrido, y lo que antes me parecía arriesgado, peligroso, sin sentido, ahora resulta que me parece hasta atractivo.
Y claro, ponerse a patinar a esta edad tiene sus riesgos, por eso me decanté por el tema de correr que es mucho menos complicado, aunque también tiene su aquel.
En esta inquietud existencial, resulta que la pregunta que con más frecuencia me viene a la mente, es acerca de cuál es mi objetivo en la vida, una vez cumplidas las expectativas que todo el mundo da por supuestas tipo: trabajo, casa, familia.
Y una de las respuestas que más me ha convencido es la siguiente:
SER UN POCO MEJOR QUE AYER.
Esta respuesta me la ha dado alguien que acabo de conocer, y se lo agradezco infinito, porque creo que en la mitad de la vida, en tiempo de descuento, como dice otro amigo mío, tener como objetivo, ser un poco mejor que ayer, es aunque no lo parezca, el mejor que se puede tener.
Ahora sólo me falta saber, en qué quiero yo ser un poco mejor que ayer, porque claro, hay cosas en las que ya soy buenísima!!!
Y en otras, en otras más mala que pa qué!!
Espero que se refiriese a ser mejor persona, aunque creo que en eso….también tengo mucho que mejorar, o no…
Y para colmo de males leo en la revista Muy Interesante que los monos también la sufren, jajajajaja
¡Pues menudo consuelo que me queda!