DEMASIADOS ESTÍMULOS

Bueno, pues hoy mi reflexión va dedicada a todas las mamás, bueno y a los papás. Resulta que creo que a veces nos exigimos demasiado como padres. Quiero decir con esto que pretendemos no reñirles demasiado, ayudarles a estudiar, intentar que no se frusten si algo no les sale como esperan, no castigarles, estimular su imaginación con juegos, llevarles a teatro, al cine, al circo, a exposiciones,  a conciertos, al Botánico, al Acuario, a la Warner, a Disney…….bufffff. Todo un derroche de imaginación, dinero y planes para que nuestros hijos tengan todo lo que necesitan y mil cosas más que no necesitan. Y yo, soy una persona, a la que mi madre ha reñido mucho y un poco más, a la que nunca ayudaron a estudiar ni hacer los deberes, es más, con las explicaciones de clase, me bastaba, y hasta que terminé lo que entonces era la EGB, no necesité estudiar en casa. Si me frustraba por algo que no me salía bien, mi madre sacaba la zapatilla y ¡oye! se me pasaba en el acto. También me castigaron unas cuantas veces, y no necesitaba que estimularan mi imaginación, yo ya imaginaba de lo lindo, porque con dos  muñecas sólo que tenía, como para no imaginar. No fuí al teatro hasta que me hice muy mayor, y el circo pasaba por mi pueblo cada varios años. La primera película que vi en el cine fué “Coktail”, en la que salía Tom Cruise, y tendría yo más o menos 14 años. Por supuesto tampoco había Jardin Botánico, pero sabía mucho más de flora y fauna de lo que muchos de nuestros hijos saben ahora, el vivir en el pueblo es lo que tiene.
En resumen, a veces deberíamos pararnos a pensar un poco en todo eso que les damos de más a nuestros hijos. Reflexionar acerca de la cantidad de información que les metemos en la cabeza, de las prisas que les inculcamos, del poco tiempo que tenemos para, simplemente, mirarles a los ojos y escucharles lo que nos quieren decir. Y es que pensamos que tanta sobreestimulación les hará mejores personas, o más inteligentes, y que si les ponemos límites o consecuencias (antes se llamaban castigos), les vamos a marcar para toda la vida. Y sinceramente, yo ni tengo ningún trauma, ni creo que mis padres lo hayan hecho tan mal.

Autor: Ana Fernández

Jamás olvidaré lo que soy

7 comentarios en “DEMASIADOS ESTÍMULOS”

  1. Muchas veces queremos dar a los hijos lo que no hemos tenido… y quizás lo que les falta es lo que hemos tenido.
    Yo nací en una megaurbe de millones y millones de personas. Fui al cine, teatro, museos y zoos, clases de inglés y grandes excursiones con menos de seis años. Luego viví en un minúsculo pueblo. El cambio fue brutal!!! Y sabes con cuál me quedo? Con el pueblo!!!!
    Un abrazo Ana

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    1. Con la edad empezamos a preferir la tranquilidad del pueblo por encima del ajetreo urbano. Y ahora yo estoy convencida de que los niños se crían mucho mejor en el pueblo en contacto con la naturaleza. Si volvieramos a vivir cuántas cosas cambiaríamos a que si?

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      1. Mis padres siempre dijeron lo mismo. Éramos más felices de críos jugando por el pueblo que en la gran ciudad con todo lo que nos pudieron dar. Al final no depende tanto del entorno “físico” sino del humano.

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